mongoliara hogei (20)

Mongolia 1

Tashantá-Frontera rusa 9h. – Empieza la aventura fronteriza. Primero hay que volver a la entrada del pueblo a presentar los recibos de cada noche en los hoteles de Rusia. Solo teníamos el del viernes porque el sábado acampamos. Nos salvamos porque dijimos que llegamos el sábado y que como la frontera estaba cerrada, dormimos junto a la valla todo el fin de semana; primera escapada.

Todo iba muy lento y como estábamos los séptimos nos tocó sobre las 12h.

Como había tiempo revisamos otra avería. Durante el viaje y desde que entramos en Irán, el GPS dejó de funcionar. Es decir, captaba los satélites pero no conectaba con ellos. Nuestra amiga Christian nos lo confirmó pues ella lo había quitado y guardado. Comentábamos que parecía que hubiesen extendido una malla en el cielo que filtraba las señales.

En la frontera, los italianos nos dijeron que a ellos allí sí les funcionaba y Juanma pensó que ¡tate! Avería al canto. Desmontar todo, sacar cable, terminales, cortar, pelar, pegar pieza de plástico rota, empalmar, conectar y ¡oh milagro!, han quitado la tela de araña del cielo, o por lo menos han dejado un agujero para conectarnos. A partir de aquí, mapas, puntos, coordenadas etc…..También nos perderemos, pero menos.

Nos toca el turno de frontera. Más o menos normal el papeleo, y cuando llegó el aduanero fué muy normal, abrir un par de cajas, las fotos de las ventanas del coche, España, el mundial de fútbol, la copa, Iniesta…..en fin, lo clásico. Luego nos dimos cuenta que coincidió que eran las 12h25 para cuando vino el aduanero, y claro, cerraban a las 12h30 para comer y hasta las 14h no abrían, y después del “arduo” trabajo que habían desarrollado esa mañana, estaban como para entretenerse, ya, ya.

Salimos tan contentos para llegar a la frontera mongola que está a 20km. Llegamos, y no podía ser de otra manera, también cerrada hasta las 14h. Dentro se habían quedado la ambulancia y el coche holandeses que traían el material hospitalario. Estaban desde las 12h.

Abren la valla a las 14h15, el té les habían servido tarde y sólo para que salieran tres camiones, y vuelven a cerrarla. Llega una furgo con personal mongol y tratan de ponerse los primeros. Hay un pequeño motín y nos plantamos delante para no dejarle. Llega una poli muy elegante pero con menos autoridad que un crío de cinco años. No le hacemos caso a nada, no nos apartamos, le rodeamos, le protestamos y le decimos el orden en que hemos llegado. Al final viene un soldado, le pide el pasaporte a un inglés y le dice que le acompañe. Resultado: que pasa primero la furgo, luego el coche inglés, las motos italianas y nosotros;  vuelven a cerrarla, son las 15h30.

Papeleo y más papeleo, una ventanilla y otra y otra, en la última, control sanitario, que sí, que estamos sanos. De acuerdo, pero a pagar un dólar cada uno por el control. En moneda local eran 4000 togrún. Con el cabreo a tope les damos dos billetes de 2000 y nos devuelven uno que Perico  guarda en el bolsillo:  todos tan contentos porque pensamos que se han equivocado. Sale el aduanero, le seguimos, abrimos el coche, luego una caja, otra más, las fotos del coche, el sello y a correr. Los primeros de la tarde. Nos fuímos a dormir a Olgii comentando lo rápido del paso, antes incluso que los holandeses, que no hacían mas que sacar y meter cajas de la ambulancia.

En el camino vimos la carcasa que quedaba de un coche accidentado del “Mongol Rallye”.

Al rato, Perico saca el billete que nos han devuelto para meterlo en la cartera y dice “ostias”, les hemos dado dos billetes de 20.000, en vez de dos de 2.000, somos gilipollas, menos mal que han tenido la decencia de devolvernos el otro billete, aunque no los cambios del primero, y así nos quedamos.

Al día siguiente nos encontramos con los holandeses que nos preguntaron cuánto les habíamos pagado, porque a ellos les hicieron descargar y cargar la ambulancia cinco veces. Nosotros que nada, ni un euro. Más tarde, dándole para atrás a la moviola, nos dimos cuenta que se habían quedado con la diferencia como “propina”, unos 10 euros, lo cual nos agilizó el trámite. Hasta en las guías pone que todo funciona  mejor así, y nosotros alardeando de legales y, de paso, fomentando la corrupción.

Olgii.-capital de provincia, tiene cien mil habitantes en sus 46.000km. cuadrados. El 90% de su población son kazakos y el idioma predominante también, incluso hacen que no entienden si se les habla mongol. Se les considera más puros por estar menos “contaminados” por la influencia rusa que a los de Kazahastán. Hay otras cinco etnias minoritarias y su cabaña ganadera sobrepasa los 2 millones de cabezas. Tiene picos de más de 4.000m con nieves perpetuas y su fauna salvaje lo forman osos, zorros y linces principalmente.

Ya pertrechados para acampar subimos hacia las montañas dejando a un lado el lago Achit Nuur, en la llanura, donde veremos el primer ovoo y continuaremos hasta alcanzar el lago Uuger Nuur a 1.500m de altitud y después  de atravesar varios ríos.

El “ovoo”, es una pirámide hecha con piedras que deposita cada persona que pasa, nosotros también lo hicimos. Se encuentran principalmente en los puntos altos del camino. También se ponen exvotos, como muletas, bufandas de seda de colores, que tienen diferente significado según el color, dinero, botellas de vodka, (todas estaban vacías) etc…..como ofrecimiento a los dioses según la tradición chamanista. Son lugares sagrados, y no se puede labrar la tierra, cazar ni cortar madera en sus cercanías, pues puede uno enfermar y hasta incluso morir. Lo mismo que los chorten tibetanos, siempre se rodean en el sentido de las agujas del reloj y se realizan ceremonias para pedir buena suerte.

Pero, a lo que estamos tuerta, que se rifa un ojo. ¿Y qué pasa con el lago? Pues no hay palabras para describirlo, ni al lago, ni a los patos, ni a los cisnes, ni al sitio que escogimos para acampar, mucho menos a la puesta de sol que nos hizo, a la cena, al concurso de satélites (vimos ocho),  la vía láctea, las mil chorradas que dijimos etc…. Y para remate, como dice Juanma, a meterse en el saco como una oruguita, y a mirar las estrellas. Esto es Mongolia, preparaos.

(Si queréis ver las fotos en grande, hacer doble clic sobre ellas.)

~ por juanmaindo en septiembre 5, 2010.

3 comentarios to “mongoliara hogei (20)”

  1. Zain bainu, saluditos a Lus , el espiritu del agua,si os acordáis porfa ponerle una banderita en una orilla de mi parte. Bezarkada haundi bat

  2. ACORDAROS DE NO COMER AJOS POR LO MENOS UNA SEMANA ANTES DE LA VUELTA

  3. DIOS MIO, ES COMO SI ESTUVIARAMOS ALLI MISMO, QUE DESCRIPCIÓN, LAS FOTOS UNA MARAVILLA Y LA NARRACION MEJOR IMPOSIBLE.OJALA QUE EL VIAJE CONTINUE ASI DE BIEN HASTA EL FINAL QUE YA TENEMOS GANAS DE HABLAR CON VOSOTROS EN VIVO. UN ABRAZO Y HASTA LA PROXIMA

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