afrikara hemeretzi (19)

DESDE EL PAIS DOGON

 Por la mañana retrocedieron unos km. para visitar un pequeño poblado muy interesante, Segukoro, cuyos habitantes de etnia Bambara comenzaron a llegar en el siglo XVI. En aquella época los Soninké dominaban la zona y comenzaron los enfrentamientos. Con el tiempo, los Bambaras se fueron agrupando y en 1712, bajo el liderazgo de su jefe, Biton Coulibali, iniciaron la conquista de los territorios enemigos, a los que poco a poco fueron desplazando hasta consolidar su hegemonía y crear la primera corte Bambara.

Tras la muerte de Biton en 1755, la ineptitud de sus sucesores fue tan flagrante que, después de años de anarquía , un militar llamado Diarra tomó el poder en 1766, creando una nueva y floreciente dinastía. Diarra murió en 1787 y sus descendientes continuaron gobernando hasta que en el siglo XIX, las guerras contra los Tukulor y los Fulani, marcaron el fin del imperio Bambara.

 El líder de los primeros, Omar Tall, tomó Segou Koro, y fundó el imperio Tukulor, hasta que las tropas coloniales francesas, en 1890, hicieron lo mismo que nuestro amigo Mohammed con los portugueses en Marruecos. Con la patada donde la espalda pierde su honesto nombre, evitaban el derramamiento de sangre , y se saldaba la disputa con un ligero escozor.

 Segou Koro es una aldea en parte descuidada por la emigración debida al traslado de la Office du Niger a Segou, pero por ello mismo muy apacible, con el ambiente típico de las poblaciones ribereñas del Níger, y con tres preciosas mezquitas de estilo sudanés, lo mismo que sus viviendas y calles.

 Cogieron un guía para acompañarles, y para que les abriese la mezquita principal, edificada por la madre de Biton que era musulmana, y a cuyo lado se encuentra el mausoleo de su hijo que no pudo ser enterrado en su interior por ser animista.

 El mercado del pueblo es el más bonito que han visto en lo que va de viaje, seis mujeres, tomates, ajos, cebollas y poco más. Simplicidad y austeridad para una población en declive.

 El gobierno maliense ha centrado su interés en la aldea, restaurando las mezquitas, con el fin de incluirla en el circuíto turístico que llega a Segou, y tienen previstas otras iniciativas. Todo lo que hagan les hará falta.

 Para llegar a Djenne hay que esperar al ferry para cruzar los 40 m. que quedan de agua, porque este año el nivel está más bajo que nunca, y Djenne es una isla. El asalto de los guías es fiero, aconsejándoles ellos mismos que los contraten allí, porque al llegar a la ciudad, el agobio y la presión son insufribles. Ni caso. Al salir del barco, dos Peul les piden que les lleven hasta el centro, están tan auténticos que aceptan encantados a cambio de una foto.

 Llegan directos al campamento y entablan conversación con una pareja de brasileños que están en otro hotel, pero que han ido allí para comer. Lo hacen juntos y coinciden en que al día siguiente van los cuatro a Mopti, pero ellos en microbús, y les ofrecen llevarles; claro , aceptan encantados.

 Por la tarde paseo, mezquita, tubabu, cadeau etc…, pero no conviene salirse de las calles interiores, porque las que dan al agua son el acceso ideal para arrojar todo tipo de residuo vegetal, animal, personal, pero todo acompañado de ingentes cantidades de plástico que aumentan la fetidez del estercolero que rodea toda la isla, a la vez que le da un toque de color. Es un problema muy serio y costoso de solucionar, sobre todo para un país que es el más o de los más pobres de Africa.

 La Gran Mezquita está restaurada con aportación de la fundación Aga Khan, pero el color gris aplicado es muy feo comparado con el color laterita que lucía hasta ahora, y mucho menos fotogénico. Esta fabulosa mezquita, la mayor construcción en barro del mundo musulmán, es uno de los destinos turísticos más importante de Mali, y de todo el oeste africano. Se construyó en 1907 sobre los planos de la anterior que ocupó el mismo emplazamiento, aunque la original data de 1280, después que Koi Komboro, 26º rey de Djenne, se convirtiese al Islam. Permaneció intacta hasta principios del XIX, cuando el rey guerrero fundamentalista islámico Cheicou Amadou la dejó desmoronar.

 La actual es un suntuoso ejemplo arquitectónico de estilo saheliano en adobe. Las maderas que sobresalen de las fachadas, además de formar parte de la estructura, son los soportes que utilizan los albañiles para la reparación anual que tiene lugar después de la temporada de lluvias, cuando más de 4000 voluntarios ofrecen su ayuda.

El mercado de los lunes frente a la mezquita, es la aglomeración de etnias más colorista de la zona por sus vestimentas, pero en ocasiones hay tensiones y palabras duras entre ellos y los turistas por la desfachated de algunos tomafotos. El declive de turistas en 2011 y que ha aumentado en el 2012 es espectacular, parte por la crisis y parte por los problemas internos del país.

 En la época floreciente de las caravanas del Mediterráneo hacia Guinea, competía en comercio y riqueza con Tombouctou, siendo el oro, la sal y los esclavos su fuente de financiación. En el siglo XV era parte del imperio de Mali, pasando después a formar parte del imperio Shongai. Fué la etapa de mayor esplendor iniciando su declive a raíz de la invasión marroquí en 1591. Posteriores dirigentes de estirpe Fulani y Tukulor, no contribuyeron por cierto a amortiguar su caída, por lo que a finales del XIX estaba medio abandonada. Cuando los franceses llegaron a Djenne, se quedaron “ defraudès “, y salieron corriendo para Mopti donde establecieron un floreciente comercio.

 Salen todos juntos para Mopti. A la llegada van directamente a la mezquita que, lo mismo que la de Djenne ha sido restaurada por la fundación Aga Khan. Aquí el acoso de los guías es como en Djenee pero multiplicado. Ellos mismos reconocen que son unos pelmas, pero sin turistas y sin trabajo, “es lo que hay “, dicen. Justo al lado de ella hay un museíto moderno dedicado a las construcciones en barro, con historias, maquetas, fotos y videos ilustrativos. Muy agradable.

 Entran hasta el puerto teniendo que atravesar todo el mercado , y en el que el pescado con sus aromas y fetideces incluídos es protagonista, sobre todo el que está secándose al sol, cuyas vendedoras parecen controlar su comercio, y que suponen cientos de toneladas que abastecen a Mali y países del entorno. Llegan al bar Bozo, mirador dominante de todas las actividades de piraguas y de pinazas de transporte. Este fue siempre punto de encuentro de ” tubabus ,” pero no hay nadie, están solos y el local decrépito y los vendedores te machacan.

 Debido al bajo nivel de agua de este año, las actividades portuarias se han trasladado a otras zonas. Se mantienen los astilleros artesanales de pinazas y continúan los herreros que partiendo de trozos de chapa fabrican clavos de todos los tamaños para sus piraguas, anzuelos de varios tipos y pequeños adornos decorativos. Todo se hace sobre el mismo suelo, en pequeñas fogatas y con ventiladores manuales. Aunque pasan los años, la producción y el ambiente son idénticos. Perico no acertaba a salir de allí, y si no es por Juanma que lo cogió de la oreja, a estas alturas sería uno más entre ellos.

Pasaron la noche en el hotel de unas catalanas, muy agradable y bien montado, en el que fueron bien atendidos y del que eran los únicos clientes.

 Al día siguiente se internan en el paraíso de los dogones.

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~ por juanmaindo en febrero 14, 2012.

4 comentarios to “afrikara hemeretzi (19)”

  1. Contrasta mucho el caos de la orilla con la robustez y grandiosidad de las edificaciones, el color de las canoas y los ropajes contra el color de las construcciones y, supongo, la amplia gama de olores y aromas. Pedazo mezquita, si señor.
    Intuyo que lo más enriquecedor estará en el contacto con la gente.
    La wikipedia se queda cortita comparada con la riqueza de vuestros relatos.
    La sucursal que Jesus ha abierto por la zona debe mejorarla y ese pescaíto frito parecen pirañas.
    Disfrutad camaradas, disfrutad que yo lo estoy haciendo.

    “África tiene su propia personalidad. A veces es una personalidad triste, a veces impenetrable, pero siempre irrepetible. África era dinámica, era agresiva, estaba al acecho”. (Ryszard Kapuscinski)

  2. ¿ Que no había quien le sacase a Pedro de la zona de los herreros artesanales ? ¡ No me lo creo. !
    En fin , si no le ofrecieron trabajo como otras veces….

  3. Buaaahhh. Un día de estos voy a reventar. De envidia claro……
    Ahí esta Afrika en estado puro y vosotros también.
    No se os ocurra volver, que aquí no pasa nada interesante.

  4. Ya estamos dando la vara con que Pedro está de miranda con los herreros. Pero vamos, que no me lo creo y para postre unas catalanas haciendo negocio con un Hotel, que no, QUE NO PUEDE SER ||||||||||||||||

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